¿Quién nos protege de los que nos protegen?

Hace unos días, una usuaria de Twitter (@cielikolindo) escribía que la “nueva normalidad” no le parecía tan nueva para las mujeres porque al final seguíamos siendo las culpables de todo. Y la verdad es, que esta última semana de nueva normalidad para gran parte de España, ha servido para demostrar la tesis de la compañera. ¿Quién nos protege de los que nos protegen?

En sólo unos pocos días nos hemos tenido que enfrentar a un montón de situaciones machistas. Hemos presenciado cómo los asesinos de Verónica, los que la llevaron a quitarse la vida por difundir un vídeo sexual de ella, no han podido ser identificados por la policía. Por tanto, siguen y seguirán libres.

Hemos tenido que ver como el padre de Diana Quervotante de Vox reconocido, ha utilizado la violación y el asesinato de su hija para infundir odio y perpetuar el sistema machista. Ese sistema que hace que sigan asesinando y violando a mujeres por el simple hecho de serlo.

Una vez más, las redes escupían la más rancia misoginia contra una enfermera que se paró delante de un coche en la manifestación ultraderechista del pasado 25 de mayo. La mujer estaba reivindicando los derechos de los y las sanitarias. Todos los comentarios fueron dirigidos a su físico, denigrándola, juzgando su labor como trabajadora a tenor del número de tatuajes en su cuerpo

Pero si hay una noticia que realmente me ha impactado ha sido esta: 

Investigan la actuacion de dos agentes de policia por encubrir una presunta violación grupal en Pamplona usando burundanga

Dos policías y una presunta violación:

En 2016 dos mujeres denunciaron haber sido drogadas y agredidas sexualmente por dos hombres. Declararon que esa noche, antes de empezar a no recordar nada, junto a los dos hombres que señalaron había una tercera persona, un agente de la Policía Foral de Pamplona. Más tarde se descubrió que casualmente éste era cuñado de uno de los policías nacionales al mando de la investigación por la agresión sexual. ¿Quién nos protege de los que nos protegen?

En un principio la juez archivó los indicios de pruebas borradas y comunicaciones ilegales. Afortunadamente, el caso se reabrió y ahora el juzgado de Instrucción número 1 de Pamplona investiga la actuación de los dos cuñados.

Menos mal que la jueza se dio cuenta de que quizás era hora de no dejar pasar ciertos abusos de poder. Gracias.  

La investigacióna la cual pertenecía el cuñado del llamado a declarar, inició el 19 de diciembre. El proceso comenzó tras recibir el informe médico hecho a las víctimas y que apuntaba a una posible agresión sexual. El 24 de diciembre se tomó declaración a las dos víctimas.

Hay constancia de que en ese tiempo que hay entre medias, el policía tenía datos del desarrollo de la investigación. Por lo tanto, pudo perfectamente habérselas comunicado a su cuñado para que este tuviera tiempo de borrar todas las pruebas.

Y, sorpresa, así fue. En ese tiempo desapareció un informe que tenía datos de su propio móvil y archivos informáticos de la Unidad que investigó el caso. Desaparecieron milagrosamente también las imágenes de la cámara del bar donde los acusados y las víctimas estuvieron el día de la supuesta agresión sexual. Además, en el viaje a Madrid de las copias de los teléfonos de los investigados para ver si habían borrado pruebas, uno de ellos se perdió por el camino. Muy sútil todo.  

Por todo esto y por mucho más, según las propias palabras de la jueza, había indicios racionales de que el policía habría anunciado a su cuñado que se iba le iba a investigar. Vaya, qué sorpresa, la policía manipulando pruebas e informes.

Me deja atónita que haya gente que se asuste de que estas cosas pasen aún, cuando la verdad es que nunca han dejado de pasar. Si te enfrentas a un policía tienes las de perder siempre: sobre todo si eres mujer. De misoginia van sobrados.¿Quién nos protege de los que nos protegen?

Y como dos noticias siempre se entienden mejor juntas, aquí os dejo otra:

La investigación de la Guardia Civil y el 8M:

La Guardia Civil manipuló la declaración de un testigo para inculpar al Gobierno por la manifestación del 8M

Porque no solo tenemos policías que nos violan (recordatorio a la Manada por aquí) y destruyen las pruebas, sino que también tenemos policías que están dispuestos a mentir para que las mujeres tengamos la culpa de todo, como han querido que sea siempre. 

La Guardia Civil ha manipulado un informe de 81 folios con el único fin de “demostrar” que la pandemia que estamos sufriendo se expandió en España por culpa de la manifestación feminista del 8 de marzo (cosa que el Gobierno sabría y permitió). 

No fueron los 1.200 opositores que Ayuso convocó en Madrid ese mismo día, ni los partidos de fútbol que se disputaron por todo el país ese fin de semana. No fueron tampoco los empresarios ignorando las recomendaciones y enviando a sus empleados a trabajar hasta el último día posible, ni fue la contra-manifestación de Vox. Fuesólo y exclusivamente, el 8M.

Fuimos las mujeres que, como somos brujas, sabíamos lo que iba a pasar y aún así salimos a manifestarnos como si nada. Malditas egoístas, es que somos malas. 

Por otro lado, no podemos obviar que este informe lleno de mentiras tiene una clara intención política, lo que me hace preguntarme en qué momento permitimos que las fuerzas de seguridad tuvieran una ideología tan clara; en qué momento aceptamos que la policía fuera corrupta y montajista. Y lo más importante: ¿por qué tendríamos que permitirlo? 

Aún así, que de todas las escusas para atacar a la izquierda se haya elegido el feminismo quiere decir que, hermanas, lo estamos haciendo de puta madre. Nos tienen miedo porque, aunque nos cueste sangre y sudor estamos consiguiendo cosas. Y una de esas cosas es no dejar que el poder judicial y sus secuaces sigan maltratando a las mujeres.  

La Ley de Libertad Sexual:

En febrero, un mes antes de la “manifestación que expandió la pandemia a nivel mundial”España registraba 32 denuncias al día por agresiones y abusos sexuales. Aprovechando el 8 de marzo, el gobierno aprobó la Ley de Libertad Sexual (que elimina la distinción entre agresión sexual y abuso).

Dentro de los cuerpos de seguridad del estado y, según un informe del Ministerio del interior, el 85% de las víctimas de delitos sexuales dentro de estos cuerpos son mujeres. Y es que no son pocas las denuncias puestas a los propios miembros de los cuerpos de seguridad.

En diciembre de 2017 una soldado del cuartel del Ejército del Aire en Bobadilla (Málaga) denunciaba haber sido drogada y víctima de una violación en grupo por parte de cuatro superiores. Todos los señalados, incluso uno de ellos que también fue señalado por otro abuso a una compañera, han sido absueltos por falta de pruebas. 

¿Quién nos protege de los que nos protegen?: El Ejército

Pero esto es el pan de cada día. El Ejército acumula cientos de denuncias por este tipo de delitos pero apenas hay condenas o procedimientos disciplinariosSegún datos a los que ha tenido acceso el diario Publico entre 2004 y 2015 se presentaron 174 denuncias, de las cuales el 63% acabaron archivadas y solo el 12,5% en condena.  

La ley que el Gobierno aprobó propone el derecho de las víctimas a ser atendidas por personal formado en género y violencia sexual. Además, impone un temario con perspectiva de género para el acceso a cualquier cuerpo de seguridad del estado. Así como medidas de protección integral contra las violencias sexuales.

Pero, ¿qué pasa con los policías, guardias civiles, militares y jueces que ya tenemos? ¿Quién nos garantiza su formación? ¿Es que ahora los cuerpos de seguridad del estado van a digievolucionar de institución patriarcal por excelencia a institución feminista ejemplar? 

¿Quién nos asegura que se ha acabado lo de ir a denunciar una agresión sexual y ser juzgada por los propios policías? ¿Quién nos asegura que no va a ser el propio policía el agresor? ¿Y lo de poner una denuncia a tu pareja y que el policía en cuestión te recomiende volver a casa y aguantar por tu familia? 

Cuerpos de seguridad: los datos

Esta ley es un gran avance, pero tendrá que pasar mucho tiempo para que veamos un cambio sustancial. Un cambio que, por supuesto, debería empezar porque las mujeres representaran al menos la mitad de los cuerpos de seguridad, dentro de los cuales actualmente estas sólo representan un 7,27% de la Guardia Civil, un 13% de la Policía y un 12,7% de las Fuerzas Armadas. Cómo va a ser feminista una profesión tan masculinizada… 

No podemos dejar que las cifras sigan así, pero sobre todo no podemos dejar que abusos como los que acabamos de leer se sigan presentando como “casos aislados” porque no lo son. La realidad es que los cuerpos policiales son instituciones totalmente corruptas y patriarcales que, lejos de estar a nuestro servicio son, en muchísimos casos, ellapropias el enemigo.  

Entonces, ¿quién nos protege de los que nos protegen?


Imagen: Miguel Serrano – @miguelsrphoto

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