Tolerancia Cero ante la Mutilación Genital Femenina

Hoy, 6 de febrero es el Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina. Una práctica que es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y las niñas

La ablación o la mutilación genital femenina afecta hoy en día a más de 200 millones de mujeres. Cada año más de 3 millones de mujeres y niñas son mutiladas en países como África, partes de Medio Oriente y Asia. Pero también en comunidades de inmigrantes en Europa y el norte de América o Australia, así como la comunidad indígena embera, en Sudamérica.

Se calcula que viven en España más de 55.000 mujeres y niñas procedentes de países en los que esta práctica es habitual.

El porcentaje de mujeres entre 15 y 49 años que han sido víctimas de la ablación ha descendido más de un 30% en lugares como Kenia, Liberia o Burkina Faso. Pero ha aumentado hasta un 80% en países como Somalia, Guinea, Sierra Leona, Mali, Egipto o Sudán.

Mutilación Genital Femenina Kariatide

Los argumentos que utilizan para cometer esta violación de derechos humanos son diversos. Desde la aceptación social, las ideas erróneas sobre la higiene o la forma de conservar la virginidad. Argumentos que visibilizan la desigualdad de género y la violencia contra las mujeres que se vive en estos países. 

En muchas culturas, la ablación es considerada como un rito de transición hacia la vida adulta y un prerrequisito matrimonial.

Las consecuencias de esta práctica son innumerables y en ningún caso tiene beneficios higiénicos para las mujeres o niñas como argumentan. La ablación se realiza contra su voluntad y profesionales médicos en todo el mundo consideran que una forma de de violencia contra las mujeres. 

Mutilación Genital Femenina Kariatide 2

En España, la mutilación genital femenina está tipificada como delito de lesiones en el Código Penal desde 2003 y castigada con pena de prisión de 6 a 12 años e inhabilitación de la patria potestad en el caso de menores.

📊 Infografías por Laura Martín Torruella