“La Panadera”: teatro contra la violencia sexual y simbólica

Sandra Ferrús escribe, dirige y protagoniza “La panadera”, una obra de teatro que te remueve por dentro y muestra muy bien la carga del sistema patriarcal sobre las mujeres. Los mensajes cibernéticos sin piedad, que, escondidos tras perfiles sin nombre, opinan, se mofan, y deshumanizan, llegan, y Concha tendrá que luchar para que el miedo, el dolor, las creencias, lo aprendido no la derroten. Intentando que su entorno familiar y social no salte por los aires. “La panadera” se puede ver en el Teatro Galileo hasta el 16 de mayo.

En Kariatide.es hemos entrevistado a Sandra Ferrús para conocer un poco más sobre esta obra y qué hay detrás.

K: ¿Qué es “La Panadera” y qué podemos encontrar en esta obra?

S: La Panadera es la historia de Concha,  una mujer que tendrá alrededor de 40 años, que tiene dos hijos, que vive más o menos tranquila y un día se despierta con la noticia de que corre por las redes un video de contenido sexual protagonizado por ella, que hizo hace 15 años y que se difunde sin su consentimiento y se hace viral. Lo que podemos encontrar en “La panadera” es el daño o la repercusión que sufren tanto Concha como sus seres más cercanos.

K: Viendo “La Panadera” no pude evitar acordarme de Verónica, la mujer trabajadora de IVECO que se suicidó por la difusión de videos sexuales y de la que no se ha hecho justicia a día de hoy. ¿Qué hay de realidad y qué de ficción en esta obra?

S: Os diré que yo también la recuerdo cada día antes y durante de la función y salgo a hacer La Panadera con el deseo de abrazar a Verónica y de abrazar a sus familiares. Cuando yo había escrito el grueso de La panadera todavía no había ocurrido lo de Veronica, pero una de estas tantas noticias que salen hizo que yo me pusiera en la piel de una mujer cuyo vídeo sexual ha sido compartido sin su consentimiento. Empecé a hacerme un montón de preguntas: ¿Cómo estará esa mujer? ¿Cómo estará su familia? ¿Estará sola? ¿Cómo se sentirá? Empecé a pensar por qué pasan estas cosas, ¿somos conscientes del daño que se puede hacer con un solo dedo? Acto seguido empecé a pensar: ¿tengo yo algún vídeo de estas características? Y con hacerme esta pregunta me mareé, solo pensando si en algún momento de mi vida, si siendo joven… simplemente el hacerme esta pregunta hizo que me temblara el suelo. Y después vinieron un montón de preguntas más: ¿Por qué me siento así? ¿Por qué tengo miedo o pensamientos tan destructivos? Recuerdo que me venían sentimientos de culpa, sentimientos que no me parecían sanos. Al hacerme todas estas preguntas tuve la necesidad de escribir La Panadera. A raíz de estos sentimientos y esa sensación física y con el deseo de abrazar a todas esas mujeres empecé a escribir la obra.

K: En “La Panadera” se muestra a la perfección el juicio y la culpa social con la que vivimos las mujeres día a día. ¿Cómo podemos quitarnos ese peso de encima?

S: Esta es una de las preguntas que me surgió a mí a raíz de lo que os contaba antes. Creo que simplemente ya el hecho de hacernos esta pregunta es un paso muy grande para quitarnos ese pedazo de peso.

K: ¿Por qué crees que a día de hoy existen tantos prejuicios en torno a la sexualidad femenina?

S: Es curioso porque esta es otra de las preguntas que yo me hice también en su día para escribir La Panadera. Lo cierto es que yo me hice muchísimas preguntas y no tengo las respuestas. Por eso creo que es tan importante hacer esta obra cada día, porque si cada uno de nosotros nos hacemos estas preguntas es más fácil encontrar las respuestas.

La panadera - escena

K: Si pudieras darle un consejo a Conchita, la protagonista de tu obra, ¿cuál sería?

S: Los consejos que yo le daría a Conchita son los que en la obra se dan a través del personaje de la terapeuta: que se tatúe que no es responsabilidad suya el hecho de que alguien difunda un vídeo suyo sin su consentimiento y que los demás lo compartan, lo abran y se haga viral. No es responsabilidad suya. Se trata de otra cosa que no tiene nada que ver con eso. Me gustaría decirle todo lo que le dice la terapeuta: que no está sola, que somos muchas, que le doy las gracias por pelearse esta batalla en nombre de todas y que quiero abrazarla. Hay muchas más cosas que al ser la dramaturga puedo decirle a Concha y lo hago a través del personaje tanto de la terapeuta como de sus seres queridos.

K: ¿Crees que es posible divulgar feminismo a través del teatro?

S: Creo que es posible y que se está haciendo. Yo trato de hacerlo y hay muchísimas otras mujeres que lo están haciendo a través de teatro y otros formatos. Creo que es posible divulgar feminismo a través de cualquier medio, hasta en un ascensor.

K: ¿Qué te gustaría que se llevara cada espectador/a del teatro después de ver tu obra?

S: Si compartimos preguntas, aunque fuera con una sola persona yo ya me daría por satisfecha. Pero eso es lo que me gustaría, compartir estas preguntas.

K: Nosotras lo tenemos claro: porque es 100% necesaria. Ahora queremos conocer tu respuesta. Un motivo por el que ir a ver “La panadera”. 

S: Un motivo por el que ir a ver “La panadera”: yo creo que por nuestros hijos/as.

La Panadera es un deseo de parar la cadena, de romper creencias, de tomar conciencia y dar confianza y soporte. Es un deseo de unión, es un abrazo, es esperanza. Gracias a todas las mujeres que como Concha han librado esta batalla por todas nosotras.

Y si queréis disfrutar de esta magnífica obra, tendréis que esperar hasta noviembre para verlo en Barakaldo y Hondarribia y en 2022 en Bilbao (BBK), Peñíscola y Castellón.

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