El machismo de Disney ‘continuará…’

Últimos post

Hace unos días Disney+ decidió quitar de su catálogo infantil ‘Peter Pan’, ‘Dumbo’ y ‘Los aristogatos’ por su contenido racista. Antes de esta decisión, incluían un cartel previo al visionado explicando por qué estas películas eran racistas. Por ejemplo de ‘Dumbo’ señalaban que “los cuervos y el número musical de Dumbo rinden homenaje a los espectáculos racistas donde artistas blancos con rostros ennegrecidos y ropa hecha jirones ridiculizaban a los africanos esclavizados en las plantaciones del sur”. ¿Os imagináis esos mensajes antes de todas sus películas machistas? O mejor aún, ¿sería posible eliminar para siempre ‘La cenicienta’? disney machismo

“Esta película promueve un alto contenido de violencia machista. En concreto, su protagonista, Cenicienta, es una mujer dependiente de una figura masculina, su belleza se considera más importante que su inteligencia, su mayor aspiración es casarse y su representación se reduce a roles sexistas como el de ama de casa y cuidadora. El resto de mujeres, son malvadas, compiten y se envidian.”

 

La bella y el maltratador

Podemos cambiar el nombre de Blancanieves por cualquier otra película y el mensaje podría ser el mismo o más brutal aún. En el caso de la protagonista de ‘Bella y la Bestia’, su aspiración no es casarse ni tener hijos. Ella quiere leer y conocer mundo. Nada de eso se le va a permitir porque Bella es propiedad de su padre, primero, y de la Bestia, después. Una Bestia que encarna a un claro maltratador, al que Bella tiene que redimir a través del amor porque (¡oh, sorpresa!) ha sido un niño maltratado y hay que entenderle y ayudarle.disney machismo

En muchas ocasiones tildamos de monstruos a violadores, feminicidas y maltratadores. Hacerlo es una forma de justificar la violencia que ejercen contra las mujeres porque sus actos no son propios de un ser humano. Tenemos que entender que esto no es así, son humanos, son esos hijos sanos del patriarcado y, sobre todo, son machistas.disney machismo

Como explicamos, Bella es obligada a vivir con la Bestia, un señor mayor del que se acaba enamorando a pesar de la violencia a la que está sometida. Hay quienes afirman que la actitud de Bella alude a un Síndrome de Estocolmo pero lo más certero es que presenciamos una relación de maltrato alimentada por el amor romántico.

Ni comen perdices, ni son felices

Gabriela Ferreira, en su libro ‘Hombres violentos, mujeres maltratadas’, escribe un listado de todas aquellas características de aquello que podemos llamar el mito del amor romántico, y que se ha inoculado a las últimas generaciones, también a través de Disney. Ahora haz el ejercicio de pensar en cualquier princesa y calcula cuántas de estas características se pueden atribuir a su historia:

  • Entrega total a la otra persona.
  • Hacer de la otra persona lo único y fundamental de la existencia.
  • Vivir experiencias muy intensas de felicidad o sufrimiento.
  • Depender de la otra persona y adaptarse a ella.
  • Perdonar y justificar todo en nombre del amor.
  • Consagrarse al bienestar de la otra persona.
  • Estar todo el tiempo con la otra persona.
  • Pensar que es imposible volver a amar con esa intensidad.
  • Sentir que nada vale tanto como esa relación.
  • Desesperar ante la sola idea de que la persona amada se vaya.
  • Pensar todo el tiempo en la otra persona, hasta el punto de no poder realizar otras actividades o prestar atención a personas menos importantes.
  • Vivir sólo para el momento del encuentro.
  • Prestar atención y vigilar cualquier señal de altibajos en el interés o el amor de la otra persona.
  • Tener anhelos de ayudar y apoyar a la otra persona sin esperar reciprocidad ni gratitud.
  • Obtener la más completa comunicación.
  • Lograr la unión más íntima y definitiva.
  • Hacer todo junto a la otra persona, compartirlo todo, tener los mismos gustos y apetencias.

El problema del amor romántico de Disney

El gran problema es que este amor se reduce a la subordinación de las mujeres a los hombres. Y no al revés. Las historias de Disney no son fantasías ni cuentos, es lo que muchas vivimos. ¿Cuántas mujeres, como Ariel, han dejado todo, incluyendo su familia, talento y expectativas por un hombre? ¿O, como Cenicienta, están sometidas a una dependencia económica? ¿Cuántas, como Bella, han perdonado cualquier tipo de violencia una y otra vez por “amor”? ¿Cómo Wendy, pasan la sombra de sus maridos corrigiendo sus ineptitudes? ¿Cuántas, como Blancanieves, siguen creyendo en el hombre predestinado y eterno? ¿O, como Aurora, se han despertado siendo agredidas sexualmente por su pareja? ¿Cuántas, como Jasmin, siguen siendo casadas en contra de su voluntad? Son muchos los ejemplos que podemos traer a la vida real. Y es que en esto del amor, nosotras somos las que por mandato patriarcal damos más y recibimos menos. O dicho con otras palabras: estamos obligadas a darlo todo y aprendemos que merecemos poco.

Las mujeres seguimos viviendo el amor tal y como lo aprendimos de pequeñas. Lo difícil sigue siendo desmontarlo para construir una nueva manera de ver las relaciones afectivas. De ahí que una gran solución pase por eliminar estas historias. No hacerlo supone que se interiorice este mix patriarcal con menos de 7 años. A esta edad las niñas ya juegan a ser salvadas, aceptan y normalizan la violencia de los niños, se sienten inferiores, fantasean con un príncipe azul, se preocupan enormemente por su aspecto físico y se quieren dedicar a profesiones relacionadas con los cuidados, entre muchos otros roles sexistas.

¿Adiós, princesas?

En una entrevista publicada en la revista Porter Edit , Penélope Cruz, aseguraba la importancia que tenían los cuentos en la infancia, porque “son las primeras historias que los hijos escuchan de boca de sus padres”. La actriz, aseguró que siempre cambiaba el final de los cuentos que leía a sus hijos. “En mi versión de Cenicienta, cuando el príncipe dice: ¿Quieres casarte?’, ella responde: ‘No, gracias’, porque no quiero ser una princesa. Quiero ser astronauta o chef”.

Bien, Penélope, pero la pregunta es, ¿por qué tenemos que seguir conociendo quién es ‘La Cenicienta’? A día de hoy grandes escritoras y creadoras se han esforzado por traer historias libres de violencia machista y estereotipos, con nuevas heroínas y argumentos. Ojalá más libros como el de Daniela pirata de Susanna Isern. Su heroína es una niña que sueña con ser pirata. La historia cuenta como Orejacortada, capitán del barco, le hace pasar por toda una serie de pruebas para poder entrar en el barco, desde cocinar y pescar hasta ser veloz, fuerte, sigilosa y valiente. Daniela supera todas las pruebas rompiendo con todos los roles de género. Aún así, Orejacortada le dice que no puede entrar. ¿Por qué? Porque es una niña. Esta decisión machista indigna a toda la tripulación, acaban echando a Orejacotada y Daniela se convierte en la capitana del barco.

En Disney también tenemos ejemplos como ‘Brave’ o ‘Mohana’. Todas son historias en las que las protagonistas eligen el camino que quieren recorrer, no son dependientes de un hombre y el amor no es una prioridad.disney machismo

Por todo ello, no es necesario que nos esforcemos en cambiar los finales de estos cuentos, simplemente podemos elegir otro contenido. Lo ideal sería que las futuras niñas no sepan quién es Bella sino quién fue Bella. Un pasado que no podemos olvidar porque Bella merece que se sepa la violencia que sufrió y las consecuencias que eso tuvo en la vida de todas nosotras. Eso no quita que hubiéramos agradecido que alguien frenara todo lo que nunca debimos aprender. Por desgracia de todas, ese alguien no será Disney. No habrá un fin, ni prohibición ni advertencia, su machismo ‘continuará…’ disney machismo

 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.